LA EDUCACION EN LA POS PANDEMIA

 ESTIMADOS LECTORES

Después de haber escrito el titulo me pareció un tanto presuntuoso. Pero quiero aclarar que me movió solamente la intención de reflexionar como seguir después de este parate que significo la pandemia y que, en muchos casos, fue utilizado para tapar acciones injustificadas desde toda la lógica profesional. Se trato, a mi entender, de poner bajo la alfombra todo lo que merecía ser ocultado. 

Comparto unas reflexiones:

LA EDUCACIÓN POS PANDEMIA

La crisis en la que nos sumió la pandemia por el Covid 19 impacto en todos los aspectos de nuestra vida personal, social, profesional de tal forma que ha dejado una huella indeleble imposible de ignorar.

Cuando buscamos la definición de la palabra crisis nos encontramos que es: cambio profundo y de consecuencias importantes en un proceso o una situación o en la manera en que estos son apreciados.

En lo que, a nosotros, los docentes, nos toca ha significado una real revolución en nuestra manera de conducir los procesos de enseñanza y de aprendizaje. Se nos exigió poner en juego una serie de prácticas que, si bien las conocíamos, no eran habituales en nuestro quehacer cotidiano.

Con esto no me refiero solamente a los recursos didácticos que tuvimos que utilizar cual es el uso de dispositivos para trabajar en virtualidad, sino la organización, secuenciación y distribución de los contenidos y la diagramación de actividades. La institucionalización de las practicas docentes nos daba, hasta entonces una seguridad que, con la pandemia, perdimos. Entre otras cosas estábamos diagramados para que la relación Educador -educando siguiera carriles normales y estáticos en los que no se permitían desvíos o alteraciones, so pena de fracasar en el logro de los objetivos. Si recordamos a Freire, la concepción bancaria de la educación asegura los resultados previstos, evita los desvíos y la conducta funcionaria asegura la estabilidad del sistema.

Con la aparición de la pandemia por Covid-19 se revolucionaron todas nuestras seguridades y se nos exigió pasar a una real modificación del diseño y puesta en marcha de las clases. ¿Cuál era la situación? Algunos estaban preparados y otros, no; las familias se vieron ante la exigencia de participar de otra forma en las clases, los directivos tuvieron que gestionar de otras formas. Todos tuvimos un cambio radical que nos enfrento a una de las peores pesadillas de nuestra vida: no estábamos en condiciones de manejar adecuadamente la situación.

Creo conveniente detenernos a pensar que recursos hemos usado para el desarrollo de nuestras clases, que habilidades, competencias usamos para enseñar, como distribuimos el tiempo…que tipo de trabajos se pedía a los alumnos como estrategias de adquisición y aplicación de contenidos, que tipo de relaciones personales se entablaron con los alumnos, con los padres, con los otros docentes, con los directivos, con el mundo en fin……cada uno sabe……

Lo que si advertimos es que entre los obstáculos que se presentaron fue la carencia de alfabetización digital en todos los entornos.

Cabe recordar que en educación confluyen varios elementos; no hay relación causal directa en tanto es una actividad humana que engloba a un contexto y que genera un estado de cosas particular según tiempos históricos y espacios sociales que, a la vez, definen un tipo de sociedad y de relaciones interpersonales.

La incertidumbre generada exigió regular el termómetro laboral, familiar y personal pero también aprender a hacer foco en lo incierto. ¿Como? Y aquí también cada uno debió buscar y encontrar las formas. Pero es importante entender que, cualquiera sea la manera de entablar la relación docente- alumno, se ha de mantener el carácter profundamente humano que debe sustentar todo proceso educativo., esto es mantener la humanización del vínculo pedagógico, la comunicación entre estudiantes y alumnos.

Convengamos que, como sostuvo Flavia Terigi, la puesta en marcha de las clases virtuales no fue educación en tanto no había aplicación de una didáctica de educación a distancia; se redujo a subir actividades en los medios virtuales para que los alumnos las completaran. Todo esto genero una serie de carencias que van desde que enseñamos y que aprendieron nuestros alumnos, al agotamiento propio de enfrentar una situación anómala con escasos o nulos recursos; al mencionar recursos hago referencia a las habilidades para manejar la educación no presencial.

Cabría detenernos un momento para pasar a la reflexión acerca de lo que hicimos y de lo que no hicimos; una evaluación critica de nuestro accionar como docentes, en la intimidad de nuestro espacio privado.

Hoy, hemos vuelto a la presencialidad, a la normalidad a la que estábamos acostumbrados: estamos presente en las escuelas.

Cabría preguntarnos: ¿que aprendimos de esta crisis? ¿Volveremos al aprendizaje tradicional frente a un pizarrón físico o nos moveremos a un nuevo camino centrado en el bienestar de los estudiantes y en la reducción de las profundas desigualdades del aprendizaje global? ¿Qué camino tomaran los educadores y las escuelas, los padres y los estudiantes, los gobiernos, la humanidad? ¿Seguiremos siendo analfabetos digitales? ¿Qué conservaremos y que modificaremos?

Entendemos que esta crisis es una oportunidad casi única para replantear la forma como se educa, pero se advierte una fuerte tendencia a regresar a la misma escuela y a la misma educación.

Hoy no podemos dejar de angustiarnos por el escenario que se nos presentó durante la pandemia y que es el que nos desafiara de aquí en adelante: todo ha cambiado. Como decía Heráclito “no podemos bañarnos dos veces en las mismas aguas de un rio porque las aguas han cambiado y nosotros también. El cambio ya se dio, está aquí y hay que enfrentarlo. ¿Como? La respuesta a esa pregunta dependerá de la disposición que tengamos para adaptarnos a esta situación.

En un primerísimo lugar entiendo que una toma de conciencia real de lo que está pasando en nuestras escuelas partiría de la consideración de los resultados de las pruebas nacionales e internacionales como Aprender, Pisa y otras, las que no arrojaron buenos resultados.

En segundo lugar, creo interesante revisar la concepción de educación a la que adherimos hoy, la cual puede haber cambiado con el paso de los años desde que nos recibimos de maestros y profesores.

En tercer lugar, vislumbrar el COMO seguir, revisar también nuestras miradas sobre lo que pasa en las aulas. Así mismo habrá que evaluar la eficacia de la organización actual de las instituciones escolares.

Es una tarea ciclópea pero no imposible…solo se necesita abrir la mirada hacia otros que ya han iniciado el cambio.

Respecto a la situación actual de la calidad educativa de nuestras escuelas, es evidente que además de otros factores, la pandemia del Covid-19 afecto seriamente la actividad escolar de todo el mundo; hoy se esta intentando ver si los aprendizajes que los alumnos lograron a lo largo de estos dos años fueron equivalentes a los que se lograban en el aula. La respuesta parece ser negativa por todas las dificultades que atravesaron alumnos, docentes e instituciones. Esas pérdidas educativas, esos déficits de aprendizaje amenazan con aumentar la desigualdad, esa brecha de aprendizajes estará presente en las aulas. De ahí que se imponga un diagnostico muy ajustado sobre la realidad para trazar los pasos a seguir en adelante. No muy lejos en el futuro, sino en este momento porque asistimos a un alto nivel de abandono escolar tanto en el nivel secundario como en la universidad, lo que a su vez desemboca en un bajo nivel de egresos que se iguala con la perdida de oportunidades de contar con profesionales exitosos. Las brechas educativas que quedaron no son nuevas sino que son dificultades que ya existían antes de la pandemia, pero con esta se agravo. Y es esta una dimensión que ha de colocarse en el centro del debate en nuestro ámbito.

La toma de conciencia sobre un estado de situación parte de un diagnóstico, en el caso de los docentes, de un diagnóstico pedagógico que es uno de los elementos fundamentales para la planeación didáctica y la intervención docente que se necesita en este momento.

Respecto al segundo punto anotado:

Comparto esta idea a la que yo adherí y que transmití a los que han sido mis alumnos en los últimos años. No implica que uds deban estar de acuerdo; solo lo presento a modo de disparador para un análisis y orientación. Después cada uno buscara, y encontrara, la teoría que sustentara su práctica.

Sostiene Paulo Freire que vivió entre 1921 y 1997, defensor de la Pedagogía Critica: La educación es praxis, reflexión y acción sobre el mundo para transformarlo. Según Freire la educación es un acto de amor, de coraje, de practica de la libertad, dirigida hacia la realidad.

Dice Freire: La educación como practica de la libertad es una educación que posibilite al hombre para la discusión valiente de su problemática. De su inserción en esta problemática. Que lo advierta de los peligros de su tiempo para que, consciente de ellos, gane la fuerza y el coraje de luchar, en lugar de ser arrastrado a la perdición de su propio yo. Educación que lo coloque en diálogo constante con el otro. Que lo predisponga a constantes revisiones. A análisis de sus propios descubrimientos.

Encontramos los siguientes elementos: libertad, reflexión, “concienciación”, dialogo, influir sobre la realidad.

Si comenzamos por la reflexión advertiremos que los objetivos del proceso educativo no han cambiado: según la ley nacional de educación 26.206 en las disposiciones generales contenidas en los artículos 2 a 9 la educación es un derecho personal y social, es una prioridad nacional y apunta a construir una sociedad justa, profundizar el ejercicio de la ciudadanía democrática, respetar los derechos y libertades; la educación ha de ser integral, permanente y de calidad; se garantiza la participación e inclusión de todos los habitantes.

¿Se ven reflejados estos principios en nuestras concepciones pedagógico- didácticas? Primera reflexión.

Muchos preguntan cómo educar a las jóvenes generaciones para el futuro. Los docentes de hoy se han formado ayer, educan hoy para que sus alumnos vivan mañana. Educar a los alumnos para el futuro es educarlos hoy. El reto consiste en armonizar la inteligencia artificial (programa de computación diseñado para realizar acciones como la inteligencia humana) con las capacidades cognitivas, sociales y emocionales y los valores de los humanos.

Y aquí nuevamente se nos plantea el interrogante acerca de cómo continuar la educación después del COVID-19, que lineamientos han de seguirse y surgen algunos puntos para tener en cuenta tales como la imaginación, la conciencia y el sentido de la responsabilidad que serán los que ayuden a sacar partido de la tecnología para crear un mundo mejor; actualmente el éxito en la educación tiene que ver con la identidad, la capacidad de intervención y las metas.

Vemos como las palabras de Freire se actualizan.

Indudablemente el cambio que se necesita para avanzar en la educación hoy ha de provenir desde las conciencias de las personas involucradas en ella. Para lograr el cambio es imprescindible desarrollas nuevos enfoques acerca del proceso de enseñanza y de aprendizaje y una nueva categoría de enseñantes. Permítanme decir que un reto a enfrentar es convertir a la docencia en una profesión de trabajadores del conocimiento avanzados que desempeñen su función con una gran autonomía profesional y dentro de la cultura de la colaboración; lograr el fortalecimiento en habilidades socio emocionales, pensamiento crítico y habilidades en el manejo de TIC.

Una forma de trabajo podría ser delinear proyectos que favorezcan la construcción de experiencias que ayuden a los estudiantes a pensar más allá de los límites de las disciplinas temáticas, aprender colaborativamente, cultivar la resiliencia y la flexibilidad. Podría decirse que debiera ponerse el foco en la necesidad de fomentar el desarrollo de habilidades que tiendan a un modelo de aprendizaje basado en la enseñanza de las cuatro disciplinas básicas (lengua, matemática, ciencia y tecnología) de manera integrada; incentivar la investigación de tal modo que los alumnos realicen sus propios descubrimientos sobre los que problematizara luego y que lo llevara a buscar alternativas para operar sobre la realidad y transformarla. La meta será llegar al aprendizaje autónomo, dejar la opresión de lo recibido en la educación bancaria. Notemos que aquí también coincidimos con Freire.

Sobre la importancia del dialogo: para Paulo Freire, el diálogo es el único modo de conocer, es la única forma en que la educación sea humanista y humanizante, siendo ese diálogo humanista que propone Freire, como un instrumento para el desarrollo de la persona y de la personalidad. Es decir, el diálogo como lo muestra Freire promueve que el estudiante sea libre, que tenga confianza en sí mismo, que no tenga temor de expresar lo que piensa, construyendo palabras que expresen su pensamiento y que a través de ese diálogo pueda manifestarla.

Las conversaciones en el aula es una estrategia que permite comunicarse y abrir una puerta de acercamiento y de dialogo entre estudiantes y docentes, pero también es una herramienta fundamental para el aprendizaje de la lengua. Se considera que, al conversar con los alumnos, el docente propicia la adquisición del lenguaje oral que luego se traducirá en expresión escrita.

Las pedagogías críticas requieren de estudiantes activos que participen con preguntas, explicaciones y argumentos, entrando con ellos en un diálogo no solo con sus pares sino con el docente, configurando así espacios de debate, de argumentación, de análisis y proposiciones que conllevan a la construcción de espacios académicos de alto valor y no simplemente a espacios de repetición y mecanización.

El diálogo como alternativa pedagógica se retoma de los planteamientos teóricos desarrollados en la denominada educación tradicional, donde éste se utilizó para la formación de valores, la consolidación de espacios, de respeto y el desarrollo de un sujeto con capacidad de expresión a nivel de espacios públicos y abiertos.

EL Ministro de Educación de la Nación anuncio el aumento de un ahora de clase en todas las escuelas del país, lo que se ira cumpliendo gradualmente. Cuando le preguntaron con que materias o contenidos se “llenaría” es hora respondió que con Lengua y Matemática.

Vemos que estamos cumpliendo lo que decía la Ley 1420 de Educación Común de 1884: el alumno al salir de la escuela primaria debe saber leer, escribir y contar, o sea Lengua y Matemática como saberes básicos. Las matemáticas nos hacen razonar mediante una fórmula lógica, utilizando datos reales que son verificables. Esto nos permite enfrentarnos al mundo buscando respuestas basadas en evidencias y no solo en creencias o emociones. La lógica del pensamiento humano traducido en las Matemáticas podrá ser expresado por medio del Lenguaje y a partir de allí acceder a otras ciencias.

Retomando la idea de la importancia del dialogo en el aula, conversar con un alumno sobre un tema de su interés y que ha sido previamente estudiado le permitirá escribir textos con coherencia y cohesión sobre el tema. Ana María Borzone, profesora de Lengua y Literatura de la UBA sostiene que la conversación en el aula o la interacción verbal es la matriz del proceso de enseñanza y aprendizaje; recomienda formular preguntas abiertas que posibiliten al alumno elaborar respuestas que le exijan poner en juego todas sus capacidades de comunicación de sus conocimientos provenientes de experiencias y datos concretos, vividos. En la conversación se aprende a dialogar, a escuchar y a decir cada uno lo suyo, se aprende a fundamentar las aseveraciones. Pero toda conversación sobre un tema necesita la lectura y la comprensión de lo leído. La línea seria: conversación, desarrollo de la lengua oral, lectura, comprensión de lo leído y escritura.

Esto no es ninguna novedad para los docentes que trabajan en el aula todos los días, pero me parece importante decirlo para inducir a la reflexión.

La dialogicidad es lo que da paso a la educación como practica de la libertad en tanto el educador permite al educando la problematización del conocimiento que le distribuye, superando la doxa del conocimiento al que sometía con la educación bancaria que lleva a los alumnos a ser meros depositarios del saber indiscutido del educador. Dice Freire: La educación problematizadora, de carácter auténticamente reflexivo, implica un acto permanente de descubrimiento de la realidad que los llevara a comprender el mundo y a buscar formas de operar sobre él. La educación como practica de la libertad implica la reflexión sobre las relaciones del hombre con el mundo y con otros hombres.

Como dice Unamuno: “Es el hombre de carne y hueso, el que nace, sufre y muere, el que come y bebe y juega y duerme y piensa y quiere, el hombre que se ve y a quien se oye, el hermano, el verdadero hermano.” El educando es, entonces, el hombre que vive aquí y ahora, con todas sus implicancias.

Es este el educando a quien nos enfrentamos hoy, un grupo de niños y jóvenes que han sobrevivido a la educación no presencial, a la que no estaban habituados, que han sorteado dificultades como pudieron.

Ahora bien: que aprendieron? Que desaprendieron? Cuales son los niveles de aprendizaje? Que calidad de educación, en suma, tenemos hoy?

Volviendo al hombre hoy que hemos de educar, sera de vital importancia analizar que sabe y que no sabe cada uno de nuestros alumnos y a partir de alli planificar una enseñanza individualizada que responda a las carencias de cada uno, aprovechando las potencialidades y minimizando las dificultades. Significa ayudar a cada estudiante a individualizar su proceso de aprendizaje de manera que responda o se adapte a su progreso, motivaciones y metas. Creo que no sirve facilitar las cosas para que “pasen “ de año o aprueben maaterias como sea, caso de Entre Rios.

Las ventajas del aprendizaje personalizado o individualizado son:
- Detección temprana de las necesidades especificas de cada alumno.

- El alumno se sentirá mas valorado, involucrado y participe de su educacion.

- Se da mayor inclusividad e igualdad en el aula.

- Mejora el rendimiento de los alumnos.

Todas estas consideraciones (que no son novedosas para uds pero queria presentarlas como forma de ayudarlos a una reflexiona) exigen repensar muchos componentes de nuestra practica docente. .

El cambio también ha de darse en las instituciones educativas y la manera de gestionar y conducir. Cabe reconocer que en la actualidad los paradigmas organizacionales tradicionales de las instituciones educativas requieren responder con efectividad a las demandas del contexto; es necesario desarrollar organizaciones educativas inteligentes que busquen generar las condiciones propicias para responder a las emergentes demandas sociales.

Los procesos de incorporación tecnológica no pueden quedar fuera de esta nueva gestión institucional; considero que debe adoptar el modelo “hibrido” que combina la virtualidad con la presencialidad; aprovechar las potencialidades de ambas para un proceso educativo de calidad u actualidad: no podemos negar la presencia de la virtualidad en la vida cotidiana y para eso debemos mantenerlas en la escuela.

Fabiana Grinsztajn docente de la UBA sostiene que el modelo hibrido debe apuntan a la inclusión reducir la brecha digital, establecer contratos didácticos plausibles, considerar la emocionalidad y la experiencia social.

Y agrega esta docente que existe un conjunto de competencias docentes necesarias para los modelos multimodales: capacidad de innovación, trabajo en entornos colaborativos, capacidades digitales, adecuación al contexto, compromiso social. El docente sera concebido como provocador de situaciones de aprendizaje y gestor de practicas pedagógicas emergentes, diseñador de experiencias usando contenidos digitales, capaz de diseñar experiencias para los estudiantes que los lleve a considerar que lo que se les presenta vale la pena aprender.

Si nos preguntamos que deberán saber nuestros alumnos cuando egresen de la escuela para insertarse como personas idóneas en la sociedad, cuales son las competencias que necesitaran para desenvolverse?

1) Aprender a aprender: saber discernir buenas fuentes, hacer buenas preguntas.

2) Aplicar el conocimiento es decir trasponer el conocimiento a realidades diversas.

3) Explorar nuevos territorios y aprender a convertir el fracaso en resiliencia.

4) Ser un agente innovador que este orientado al progreso personal y social.

Debemos aprender a convivir en los dos mundos: el real y el virtual ya que ambos forman parte de una única realidad y estar preparados para operar sobre ella.

Que tipo de docente puede lograr esto?Un docente que lleve a cabo una praxis innovadora y liberadora, como sostiene Freire.

La praxis educativa innovadora y liberadora pone en tela de juicio y cuestiona al educador de perfil tradicional, de clase magistral, que todo lo hacen y lo saben, es decir a aquellos educadores que se alimentan y administran la Educación Bancaria, que subestiman los conocimientos previos de los estudiantes, su valor como personas, como sujetos que sienten, piensan y sueñan, que desconocen que la praxis como acción, reflexión y transformación social, hace de la educación un instrumento de liberación: a partir de la concientización, puede liberar muchos procesos sociales, políticos, educativos y aún económicos; puede impulsar la libertad de construir nuevos escenarios como ambientes sociales y no instruccionales.

Ello requiere: en primer lugar de una escuela conectada con la realidad, con el contexto, de una escuela como organización que aprende es decir que tenga un referente permanente de la realidad y que se inserte en su entorno; en segundo lugar de un maestro que deje de enseñar a alumnos y empiece a enseñar a individuos, a seres humanos, de un maestro facilitador, catalizador, tutor de los procesos de autoformación, de un maestro con autoridad moral e intelectual.

Podríamos llevarlo a cabo hoy? Eso dependerá de cada uno de nosotros los docentes.

Una opción que se implemento en la provincia de Misiones, a partir de este año es la Enseñanza Disruptiva. Que es? Una innovación disruptiva es aquella que rompe con el currículum, las metodologías y las modalidades de transmisión del conocimiento, abriendo nuevas alternativas de aprendizaje. Incorpora las nuevas tecnologias y nuevas formas de comunicación.

La transformación de los tiempos, las metodologías y las jerarquías educativas establecidas desde el propio espacio del aula, como la transformación de las tecnologías comunicativas ponen en marcha las innovaciones disruptivas. Estas parten del concepto del alumno como constructor de su propio aprendizaje; otorga sentido al respeto de los ritmos personales de aprendizaje, proponiendo el uso de un currículo abierto que garantice el acceso de todos a una formación completa.

Los ejes para lograr una disrupcion son:

- Aceptar que lo que enseñamos no es lo que los estudiantes aprenden.

-Cambiar las dinámicas de poder.

-Habitar el aula.

-Pasar del simulacro a la experiencia.

-Dejar de evaluar para pasar a investigar.

Cada docente considerara la pertinencia o no de esta propuesta. Se necesitara tener una disposicion y apertura al cambio y un espíritu libre que lo impulse a emprender un nuevo camino diferencia y desafiante.

Cada uno de nosotros elegirá el camino del cambio….para continuar educando.

Gracias por leer.




































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